Si entradas
anteriores hemos visto como el cine ha retratado a dos figuras clave de las
empresas informativas como los periodistas o los grandes magnates, en esta
entrada ponemos atención en unas empresas informativas en concreto: la prensa
rosa o revistas del corazón. Es el caso de películas como La Dolce Vita o Historias de
Filadelfia, que cuentan con periodistas del corazón como protagonistas.
La Dolce Vita (1960) dirigida por el cineasta italiano Federico Fellini ilustra los años
cincuenta en Roma, donde los famosos acuden a fiestas de la burguesía de la
época. En mitad de este escenario, Marcello Rubini (interpretado por Marcello Mastronianni), un periodista
del corazón, se mueve en busca de noticias. A esto se suma la visita de una
actriz, Sylvia (interpretada por Anita
Ekberg), Marcello la persigue allá donde va en busca de una gran noticia.
La película de
Fellini ilustra a un reportero de crónicas sociales que quiere dejar su trabajo
y convertirse en novelista. A pesar de ello, continúa inmerso en su retrato de
los personajes célebres. El ejemplo final es como “utiliza” a Sylvia para
continuar entregando noticias.
Paparazzi
Si hay algo por lo
que La Dolce Vita es especialmente
interesante desde el punto de vista de las empresas informativas es en la
creación del personaje de los paparazzi, reporteros que persiguen de forma
incansable a famosos. La popularización de este término se entiende por el
retrato extenso que hace el filme de Fellini.
Aunque alejado de la
figura del paparazzi, el cine también ha puesto su mirada en otras historias
relacionadas con la prensa rosa. En Historias
de Filadelfia (The Philadelphia Story, 1940) dirigida por George Cukor, se nos cuenta en clave de
comedia romántica como un periodista (interpretado por James Stewart) se cuela en la casa de la protagonista que está a
punto de casarse. Una imagen de un periodista que se hace pasar por quién no es
con tal de conseguir la exclusiva.

La Dolce Vita sigue siendo una película cumbre. Es muy curioso que el nombre de paparazzi saliera de esta época
ResponderEliminarLa nueva película de Sorrentino dicen que tiene mucho en común con La Dolce Vita. Habrá que verla.
ResponderEliminarLeyendo este blog pienso que me queda mucho cine relacionado con el periodismo por ver
ResponderEliminarPaolo, espero que no sea tan WTF como la última. Ese Sean Penn emo con una cocina llamada cocina era muy absurdo. Eso sí, el tema central de la BSO me parece chachi :)
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=9Zg6svDmc6o