Hasta ahora nos
hemos centrado en películas que tratan la prensa escrita. Sin embargo, vale la
pena pararse a mirar otras películas que cuentan con otros medios. Es el caso
de Días de radio (Radio Days, 1987)
de Woody Allen, una comedia que
tiene como centro los años de gloria de la radio, justo antes de que apareciera
la televisión. Así el protagonista de la película cuenta la historia de su
familia partiendo del recuerdo de la radio.
Precisamente, en la
cinta aparecen grandes programas donde la radio es lo que ocupa el lugar que posteriormente
tendría la televisión. Grandes concurso con orquesta en directo y un numeroso
público asistente a la elaboración del programa en directo. Woody Allen elabora
un recuerdo de cuando la radio era lo que entretenía e informaba las 24 horas
del día, a partir de distintos programas como las radio novelas.
La audiencia
Uno de los elementos
de los que no hemos hablado aún en el blog, y que sin duda, mantiene una
importancia básica es el público. La audiencia toma en Días de radio una parte fundamental de la película. El tomar como
protagonistas una familia enganchada todo el día a la radio, Woody Allen pone
el foco sobre los grandes destinatarios del papel final de los medios.
La primera escena de
Días de radio recuerda de forma
sospechosa a otra película que también cuenta con la radio como principal
protagonista, Historias de la radio (1955)
de José Luis Sáenz de Heredia. En la
escena, durante un robo suena el teléfono. Es un concurso de la radio que
curiosamente ganan.

La película no llega a tratar del todo la radio, se pierde en la figura de Allen.
ResponderEliminarHace falta una película sobre la radio.
Divertida como todo el cine de Woody Allen. Es cierto que trata el tema de forma muy leve, pero aún así merece la pena
ResponderEliminarMucho más acertada la de José Luis Sáenz de Heredia
ResponderEliminarParafraseando a un personaje de otra película de Woody Allen, este post me ha parecido absolutamente abominable. Es decir, que me ha encantado.
ResponderEliminarOdio a Woody Allen con todo mi corazón, así que ni por la radio se salva.
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