En los últimos años,
la conexión que crean las series de televisión con la audiencia está
fortaleciéndose cada vez más. Las series de televisión cumplen la misma función
que tenía el cine años atrás y que ahora parece perdida. Es por eso que resulta
relevante la visión que tienen las series de televisión de las empresas
informativas. Para ilustrarlo, hablamos de The
Wire, una de las series más respetadas que en su quinta y última temporada
centraba parte de su trama en el periódico local.
La serie de David Simon trata el crimen y la investigación policial en la ciudad norteamericana Baltimore, sin olvidar otros aspectos como la educación o la política. Por ello no resultaba extraño cuando tomó el enfoque periodístico en su temporada final. Aunque la parte principal de la serie sigue centrada en un grupo de policías y las investigaciones que llevan a cabo, otro grupo de agentes entran y causan cambios en esas investigaciones: los periodistas. Es un ejemplo del poder de la prensa al que nos referíamos en la primera de las entradas de este blog, como ilustra también una de las citas de la serie: “Nos creemos lo que nos dicen”.
Se trata de un
periódico local que está en crisis por la disminución de las ventas y la
pérdida de publicidad. Los recortes de plantilla hacen que los periodistas
luchen por un puesto de trabajo. Así, uno de ellos decide inventarse llamadas
de un asesino en serie que ha aparecido en la ciudad. Él mismo se coloca en el
centro de la noticia, digamos que la maquilla y crea de la nada una historia,
la suya propia. Los directores del periódico rápidamente compran el
sensacionalismo de la noticia y presionan a este periodista para que continúe
con el flujo de la noticia. Todo por vender periódicos.
A excepción de una
periodista que equilibra la balanza, digamos que la visión que ofrece de la
prensa la serie The Wire no puede ser
más negativa. Al tener más tiempo que una película, queda claro el modo de
trabajar de una redacción. Como se selecciona las noticias y los criterios para
que estas acaben en primera página. La guerra por los anunciantes y compradores…
Lo primero que vemos
de la redacción nos sitúa ante periodistas que en lugar de ir en busca de
noticias esperan sentados a que suene el teléfono… redactores jefe que
presionan para conseguir mejores noticias, e incluso periodistas que se quedan
quietos ante hechos que suceden en la puerta. En definitiva, se les perfila
como vagos sin iniciativa, esperando el despido.
Por supuesto, no es
la única serie que se ha inspirado en la prensa. Incluso hay distintas series
de televisión que no sólo se inspiran en ella, sino que están basadas en los
medios. Series como Periodistas, The Newsroom o The Hour, son algunos ejemplos de series centradas en empresas
informativas.




